Cuando llegan los meses sin erre, un suculento manjar vuelve a nuestras mesas. La temporada de clóchina valenciana ha comenzado. ¡A disfrutar!

Uno de los clásicos en la gastronomía valenciana vuelve a nuestros platos para acompañar nuestras comidas durante los próximos cuatro meses. Desde este sábado ya podremos comprar clóchina valenciana, ya que su tiempo de «siembra» ha terminado y llega dispuesta a enamorar a nuestros paladares. Así pues, la clóchina es uno de los productos con Denominación de Origen Valencia.

Quizá no lo sabías, pero la clóchina valenciana se considera un cultivo cuya producción es limitada. Es un producto que debemos «sembrar», cuidar su crecimiento y proceder a recolectarlo durante los últimos días de abril. Según los expertos, debemos estar atentos al calendario lunar para su recolección. Así pues, ésta debe realizarse entre la luna llena de abril y la menguante de agosto.

Una actividad con origen en el siglo XIX

Aunque podamos pensar que esta actividad se realice mediante un procedimiento «habitual», su origen data del siglo XIX. Por aquel entonces se instalaron las baetas clochineras, auténticos barcos amarrados al fondo y con una cubierta modificada para las labores de la clóchina.

Únicamente puede haber 22 embarcaciones en el puerto, al contrario que en Galicia, donde el cultivo es más masivo. De este modo se consigue un producto de mayor calidad. A diferencia del cultivo en tierras gallegas, que se produce en rías y ríos, la clóchina valenciana se cultiva en aguas saladas, siendo ahora el tiempo de su sazón.

clóchina valenciana
La temporada de clóchina valenciana tiene lugar entre mayo y agosto – Foto: Restaurante Pilsener

Para su criado, a las vigas que sustentan la platafórma se les cuelga unas vendas de algodón donde se adhiere la clóchina.  Cuando han alcanzado el tamaño óptimo para su recolección, los criadores las extraen a la superficie, donde las limpian para que más tarde lleguen a su lugar de almacenaje en pequeñas mallas, que son las que puedes comprar en los mercados y pescaderías valencianas.

La diferencia entre la clóchina valenciana y el mejillón gallego reside en un menor tamaño, una tonalidad más suave y un sabor más intenso. Mientras que la clóchina se reproduce sólo una vez al año, la reproducción del mejillón gallego tiene lugar a lo largo de todo el año, por eso su gran presencia en el mercado.

Beneficios de la clóchina valenciana

Según un estudio realizado por el Departamento de Tecnología de los Alimentos de la Universidad Politécnica de Valencia, el molusco valenciano se sitúa por encima del mejillón del Delta del Ebro y de Galicia en aroma, sabor y jugosidad. Con respecto a las propiedades nutricionales de la clóchina de Valencia, cabe decir que es rica en vitaminas, calcio, hierro, potasio, fósforo, magnesio y Omega 3.

Para conseguir distinguir la clóchina valenciana del mejillón gallego, asegúrate que en la malla aparezca  una etiqueta oficial en la que salen representados este molusco, la Senyera valenciana y un número de registro.

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