Shibari: el juego de las ataduras

El arte de la estimulación con cuerdas Foto: rozkoszna.pl

Hoy en nuestra sección de sexo vamos a hablar de una técnica con la que muchos de vosotros posiblemente no estéis familiarizados. En muchas ocasiones hablar de sexo es hablar de arte y hoy os vamos a demostrar que esta afirmación es muy cierta.

¿Quién no ha tenido alguna vez la fantasía de que le aten? Con el auge de las novelas eróticas de los últimos tiempos nuestra imaginación en muchas ocasiones se ha dejado llevar y se transporta a mundos nuevos, experiencias desconocidas o marcas placenteras haciendo que el bondage se cuele en muchos dormitorios aunque sea simplemente a modo de juego.

En nuestro artículo de hoy os queremos hablar de una técnica que combina las ataduras y la inspiración y que se llama Shibari.

El Shibari es un estilo japonés de bondage que implica atar siguiendo ciertos principios técnicos y estéticos, y empleando cuerdas generalmente de fibras naturales.

El arte de las ataduras en el juego sexual resulta excitante y erótico. En esta técnica, en medio del acto sexual, el hombre, generalmente, desliza suavemente cuerdas de algodón sobre le cuerpo de la mujer, haciendo giros y nudos sobre su cuerpo hasta inmovilizarla siguiendo unos patrones y dibujando diversas figuras.

Esta técnica se considera un arte porque los diseños de las ataduras están ideados para favorecer y evidenciar la figura del cuerpo. Persigue resaltar las curvas sobre todo del cuerpo femenino potenciando así su sensualidad. Además cada uno de los nudos es colocado de forma estratégica en puntos concretos de acupuntura que aumentan la energía sexual.

El Shibari fue inventado como una técnica de sutil tortura y apresamiento de prisioneros, que solo podía ser realizada por un guerrero Samurai. Se construía por etapas, con una considerable atención a los tiempos: primero se inmovilizaba el tronco, luego nalgas y vientre y finalmente se inmovilizaba el cuerpo en su conjunto. Con el paso de los siglos esta técnica se trasladó de los campos de prisioneros a la intimidad del dormitorio y a día de hoy, para muchos, supone una forma de arte.

Si os decidís a probar esta técnica tan artística tened en cuenta que también tiene sus riesgos. Hay que tener cuidado al realizar los nudos porque si están demasiado apretados pueden causar moratones y os recomendamos que evites zonas como el cuello o las articulaciones para evitar desmayos  y mareos. También recordad que los materiales que uséis deben ser suaves y naturales porque lo que se persigue es la excitacion al sentir el roce de la cuerda sobre la piel. Y recordad siempre que os dispongáis a probar técnicas nuevas no olvidéis la importancia de la comunicación entre ambas partes de la pareja y el establecer unas “reglas” que permita a ambos disfrutar de las experiencias.

El juego de las ataduras puede resultar tremendamente erótico y divertido para una noche de pasión. Y si queréis conocer más técnicas para dar vida a vuestro dormitorio visitadnos en La Cueva del Placer o descarga nuestros podcast. ¡Di adiós a las noches de sexo aburridas!

 

Síguenos en Twitter (@ValenciaCulture y @ctinafn) y en Facebook (Valencia Culture Magazine) para enterarte de todo el ocio, cultura e historia de Valencia.

Suscríbete a Valencia Culture Magazine

Suscríbete en nuestra web y recibe toda la información de Valencia al instante

Be the first to comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.