Si hay un edificio que llama la atención cuando hablamos de la Valencia antigua, ese es, sin lugar a dudas, el Palacio de Ripalda. Una maravilla arquitectónica que se encontraba junto al Túria y que, de la noche a la mañana, desapareció. Os contamos su historia.

Posiblemente se trate del edificio más añorado por los amantes de la Valencia del siglo XX. Es muy habitual encontrar fotos suyas en foros que tratan acerca de la historia de Valencia, y varias son las explicaciones que se dan a su desaparición. Es por ello que el Palacio de Ripalda es un referente cuando hablamos acerca de la historia reciente de nuestra ciudad.

El palacio de los condes de Ripalda

Diseñado por el arquitecto Joaquín María Arnau Miramón, el Palacio de Ripalda es finalizado en 1891. Se trata de un encargo de Maria Josefa Paulín y de la Peña, condesa viuda de Ripalda, que desde entonces utiliza este palacio como residencia habitual. Construido en el Paseo de la Alameda de Valencia, el Palacio de Ripalda empieza a destacar sobre el resto de edificaciones por su estilo neogótico y por su torre redonda. El estilo de este palacete es similar al de los castillos de los cuentos de hadas.

palacio de ripalda
Imagen del precioso Palacio de Ripalda – Foto: forocoches.com

Tras la muerte de la condesa, el Palacio de Ripalda fue pasando de mano en mano, siendo utilizado para diferentes usos, entre ellos como sede del Ministerio de Comercio durante la etapa en la que Valencia fue capital de la República.

Una desaparición con distintas versiones

Situado frente a la fuente de las cuatro estaciones, dice la leyenda que el Palacio se vendió a un norteamericano multimillonario. Éste se había enamorado de la belleza del palacio, por lo que encargó su derribo piedra a piedra para volver a construirlo de forma idéntica en unos terrenos que tenía en California.

Siempre se ha dicho que esa versión «oficial» tiene más de fantasía que de realidad. La versión más realista sobre la desaparición del Palacio de Ripalda nos hace ver que este edificio se derribó en 1967 para construir el edificio conocido como La Pagoda. De hecho, este edificio está instalado en la misma ubicación en la que podíamos encontrar aquella joya de la arquitectura valenciana.

El caso de este edificio es una muestra más del poco cuidado que hemos tenido en Valencia con el patrimonio histórico. Por ejemplo, en nuestro artículo sobre la historia de la Plaza del Ayuntamiento, podemos ver la gran diferencia entre la plaza antigua o la actual. Y no hace falta irse tan lejos. De hecho, el Paseo de la Alameda, donde estaba ubicado el Palacio de Ripalda, fue escenario principal de la Exposición Regional de 1909. De aquellos edificios y pabellones apenas quedan «restos». Y es una lástima, porque había auténticas joyas.

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