Cientos de años de historia dan lugar a muchas leyendas en la ciudad de Valencia. Algunas creíbles. Otras no tanto. Pero algunas cuentan con testigos de algo que no han sabido explicar. Es el caso de la bestia de Borbotó, un animal que causó algunas noches de terror en esta pedanía de Valencia.

Es normal que ciudades tan antiguas como Valencia cuenten con una serie de mitos y leyendas que muchas veces tienen más de imaginario que de real. Son muchos los años de historia que nos contemplan, y la gran influencia religiosa que históricamente ha tenido nuestra ciudad ha dado lugar a muchas historias curiosas y entrañables. Pero hay historias recientes que son interesantes de analizar. Historias sin explicación, como la de la bestia de Borbotó.

Borbotó, escenario de un gran misterio que sembró el terror entre sus ciudadanos

Borbotó es una pequeña pedanía de Valencia de apenas 800 habitantes. Ubicada a mitad camino de Moncada, Burjassot y Godella, es el típico lugar que pasa desapercibido y en el que nunca sucede nada. Un lugar tranquilo y lleno de paz; un pueblo dentro de la ciudad.

Toda esta tranquilidad se vio alterada una noche de 1990, cuando los campos de esta población fueron escenario de una historia que hoy, 30 años después, sigue sin explicación. Tal fue el revuelo que causó que fue noticia en un buen número de medios de comunicación.

Una mañana, algunos árboles de estos campos amanecieron diferentes. Las marcas de unas grandes garras felinas aparecieron en estos árboles, mientras en los bancales se observaron pisadas amplias y profundas. Aquella era la escena de una bestia que había estado marcando el territorio, reclamándolo como suyo, cansada de la presencia del ser humano.

Evidentemente, los propietarios de aquellos campos consultaron a diversos zóologos. Su conclusión fue clara y concisa: aquellas marcas habían sido hechas por un animal de gran tamaño. Las noches siguientes fueron de gran intranquilidad, hasta el punto que los campos se quedaron sin regar debido al miedo que tenían los agricultores de encontrarse con aquella bestia a la que no sabrían cómo enfrentarse.

La historia de la bestia de Borbotó en la prensa

Los primeros encuentros con la bestia de Borbotó

Un grupo de hombres contó que vio a la bestia de Borbotó sorteando un muro cerca del matadero de Burjassot. Ésta fue descrita como un animal de pelaje oscuro, estilizado y con una larga cola que avanzaba como acechando a la altura de las matas. Su cráneo era del tamaño del de un perro grande, y su caminar era elegante y felino.

Entre las teorías que se manejaron están desde que era un perro de presa hasta un animal exótico que se había escapado de su hogar y cuya ausencia no había sido denunciada por temor a las represalias legales que hubiese sufrido su propietario. También se habló de algún animal asilvestrado desconocido.

El temor aumentó una mañana en la que un limonero a la entrada del pueblo apareció con el tronco pelado como una naranja. Aquello escapaba ya a cualquier lógica. ¿Qué ser había podido hacer eso? Y, lo más inquietante, ¿qué fuerza tendría ese ser para poder hacer eso?

Un misterio sin resolver

¿Recuerdas la historia del vampiro de Villamarchante? Pues el caso de la bestia de Borbotó es muy similar, al igual que muy cercana en el tiempo. Porque tal y como apareció, se esfumó. Tras unas noches de terror e inquietud, todo volvió a la normalidad. Nadie nunca volvió a saber nada de aquel ser que había tenido atemorizada a toda una población.

Si te gustan estas historias, te recomendamos que eches un vistazo al libro «Historia del Reino de Valencia en pildoritas» de José Vilaseca. En él se recogen muchas de las leyendas que han dado encanto a nuestra tierra y que ya forman parte de nuestra historia y de nuestra forma de ser.

Síguenos en Twitter (@ValenciaCulture y @Monle85) y en Facebook (Valencia Culture Magazine) para enterarte de todo el ocio, cultura e historia de Valencia.

Deja una respuesta