¿Os imagináis un año sin Fallas en Valencia? Impensable, ¿verdad? Si eso ocurriese hoy saldríamos todos a las calles a protestar para que nos devolviesen nuestras fiestas, parte de nuestra identidad. Pero que no cunda el pánico que este artículo trata sobre el pasado, sobre un intento de acabar con nuestras Fallas por parte del alcalde de aquel entonces, el Barón de Santa Bárbara. Os hablamos del año sin Fallas en Valencia.

Es posible que al pensar en un año sin Fallas en Valencia, nuestra mente nos dirija hacia la época de la Guerra Civil. También podemos pensar en 1981. El 23-F, con la salida de tanques en Valencia era muy reciente y quizá echó atrás las ganas de fiesta. Nada más lejos de la realidad, la historia que os contamos hoy sucede mucho antes del lamentable conflicto armado (en el que tampoco hubo Fallas, evidentemente).

Una decisión incomprensible

Corría el año 1851 cuando el consistorio valenciano tomó una decisión que hoy sería impensable. Aquel sería un año sin Fallas en Valencia. Quedaban totalmente prohibidas, no habría fiesta. Como no podía ser de otra manera, peleones que somos los valencianos, los barrios falleros consiguieron plantar sus monumentos, haciendo caso omiso a esa polémica orden.

Aunque posteriormente se anuló esta norma, los dirigentes locales seguían con su iniciativa. Por ello impusieron cuantiosas cantidades a pagar en forma de impuesto a las fallas por montar sus obras. Así pues, en 1883 el Ayuntamiento obligaba a pagar 30 pesetas a todo aquel que quisiera plantar una falla. 30 pesetas de entonces era una cifra demasiado alta para la mayoría de la población, y la cuota fue un gran impedimento para llevar a cabo nuestra fiesta.

Ante la rebeldía, más impuestos

En 1883 finalmente se alzaron sólo 4 monumentos en las calles de Valencia. Las autoridades querían su ciudad sin Fallas, y por ello no se dieron por vencidas. Así pues, en 1885 subieron el impuesto a 60 pesetas, consiguiendo que sólo la Falla de la Calle Cervantes siguiese adelante.

El drama vendría sólo un año después, en 1886. Aquel año, Valencia vivió un «marzo negro», una situación que ningún fallero querría vivir. Ese año no hubo Fallas en Valencia. Ese año no se alzó ningún monumento en las calles de nuestra ciudad.

1884. Fuente: valenciablancoynegro.blogspot.com
1884. Fuente: valenciablancoynegro.blogspot.com

Sin embargo, cuando todos pensaban que esta festividad valenciana ya era historia, el concejal Félix Pizcueta salió en defensa de nuestra fiesta más representativa. Tras una dura negociación con el alcalde, consiguió que la tasa que gravaba a los monumentos bajase a 10 pesetas. La reacción de la ciudadanía fue inmediata y los vecinos se pusieron manos a la obra felices por el regreso de sus fiestas. ¡Normal que Félix Pizcueta tenga una calle en Valencia!

Te puede interesar:

¿Qué son las Fallas de Valencia? ¡Todo lo que debes saber!

El origen de la Cridà, el inicio de las Fallas

Calendario de mascletàs y actos pirotécnicos de Fallas 2020

Ese año se plantaron en la ciudad 29 fallas, todo un éxito hasta la fecha viendo los antecedentes. La pesadilla había terminado. Desde entonces, Valencia ha visto como ha crecido el número de monumentos falleros, superando las 700 estructuras que lucen anualmente en las calles de la capital y los pueblos de alrededor.

Este año no hay alcalde que tenga como objetivo acabar con nuestra fiesta, pero el coronavirus ha conseguido que se cancelen las Fallas 2020. Lo bueno es que las Fallas de 2021 las cogeremos con más ganas que nunca.

Síguenos en Twitter (@ValenciaCulture y @M_Landete) y en Facebook (Valencia Culture Magazine) para enterarte de todo el ocio, cultura e historia de Valencia.

Deja una respuesta