Restaurante Karak, tan buen sabor como mala educación

Restaurante Karak es una opción genial para introducirte en la cocina moderna

¡Qué bueno eres cuando regalas alabanzas! ¡Eres buenísimo cuando recomiendas mi restaurante! Eso sí, el día que te atreves a discrepar, eres lo peor, indigno de manjares exquisitos como los que yo ofrezco, porque yo, cocinera y propietaria del Restaurante Karak, me he convertido en la gran diosa de la cocina moderna en Valencia y tú, indigno comensal, no eres quien para criticar mi trabajo.

Allá por diciembre de 2013 surgió una bonita historia de amor. Me habían hablado de ti, me habían dicho que eras una de las niñas más bonitas de Valencia. Eras guapa, simpática, cariñosa, la chica ideal. Cuando te conocí, todo lo que me habían dicho de ti se quedó corto. Fuiste una grandísima sorpresa, de las mejores en mucho tiempo. Me enamoré de ti. Pero lo nuestro tenía que ser una relación esporádica, nos veríamos poco, pero nos amaríamos intensamente.

Hablé de ti a mi entorno. Cuando preguntaban por alguien con quien tener una noche de pasión, te recomendaba. Tu tacto, tu sabor, tu esencia. Eras perfecta. No dudé en recomendarte como alguien a quien visitar para tener una cita romántica en Valencia. Muchos lo vieron, más de 11.000. Y si ya tenías un nombre, aquello quizá contribuyó a agrandar tu leyenda.

Restaurante Karak - inbogavlc.com
Restaurante Karak – inbogavlc.com

Ayer volvimos a vernos. Hacía un año que no volvía a rozarte con mis dedos y saborearte con mis labios. Pero eras distinta. Habías evolucionado. Te habías convertido en una mujer sexy y atractiva, al alcance de unos pocos afortunados. Por ello decidí volver a saborearte. Decidí volver a cenar en el Restaurante Karak.

Cuando conocí el Restaurante Karak hace unos tres años, me pareció una propuesta atrevida, distinta, capaz de acercar la cocina moderna al público joven. Local atractivo, perfecta ubicación, comida exquisita y ambiente genial. Su menú de 18€ era justo lo que necesitamos muchos jóvenes cuando queremos evolucionar de las bravas, los calamares y el bocadillo a la cocina “para mayores”. Comida moderna en buena cantidad y con un sabor exquisito. Un lugar donde comenzar a cultivar tu paladar y a apreciar la buena cocina.

De aquel menú de 18€ ya sólo quedaba el recuerdo. Restaurante Karak parece haber dado el salto de local moderno e innovador a restaurante gourmet. Y es perfecto. Las apuestas arriesgadas son las que te llevan al éxito. En el Barrio del Carmen o te renuevas o mueres. La cocina fluye, las ideas avanzan cada vez más deprisa y ya no hay tiempo para el que se queda estancado. Si llegas tarde, estás fuera.

Tras ver que ya no estaba aquel menú de 18€ y que la única opción como menú era uno degustación de 25€ más bebida, estuvimos tentados de marcharnos. No teníamos indea de pagar unos 30€ por persona. Pero no era ni justo ni ético para el restaurante que nos marchásemos después de haber reservado mesa. Por ese motivo decidimos tirar de la carta del Restaurante Karak y, ante los precios un tanto elevados, pedimos un entrante para compartir entre los cuatro, un plato principal por persona y bebida.

Como entrante pedimos un carpaccio de gambón. Intuíamos que la cantidad no sería grande, pero con el plato principal podríamos compensarlo. Lo que tampoco esperábamos era pagar 12 euros por esto.

carpaccio

La calidad era buenísima, espectacular, aquel carpaccio hacía las delicias de cualquier amante del marisco, pero se quedaba corto, la cantidad era escasa.

Con los platos principales llegó nuestro enfado. De los tres que pedimos (un acompañante y yo coincidimos en la elección), sólo los noodles de rabo de toro compensaban en cantidad el precio a pagar. Además estaban muy buenos, un plato ideal para el amante de la carne de toro.

noodles

Las carrilleras de ternera podían entrar dentro de lo esperado. Sabor intenso, una carne que se deshacía en la boca, pero, otra vez, poca cantidad para los 16€ que cuesta cada una.

carrillera

El problema vino con los raviolis. Supongo que una imagen vale más que mil palabras.

raviolis

De acuerdo que el sabor era muy bueno, pero jamás puedes cobrar 12€ por un plato que te comes en tres cucharadas. Me lo puedes justificar con que traes ingredientes de importación, o con que te lleva mucho tiempo prepararlo. Me lo puedes justificar con lo que quieras, pero pagar 12€ por un plato que debería ser un entrante es injustificable.

Pero más allá de la decepción en cuanto a la cantidad de comida, nuestra indignación llegó con la actitud de la cocinera y propietaria del Restaurante Karak. Raquel, no debes tratar así a tus clientes, el trato que recibimos ayer es vergonzoso y es lo que me ha llevado a escribir este artículo.

Cuando tienes un negocio, estás expuesto a las críticas de tus clientes. Personalmente, me sentí insultado por la cantidad de comida y no por la calidad, que era espectacular. Como no quisiste escuchar, porque era mucho mejor ponerte echa una fiera y no querer entrar en razón, además de ridiculizar a tu cliente ante el resto del restaurante, no te diste cuenta de que nos gustó la comida que nos serviste.

Si cuando sacáis la cuenta podéis cobrarnos 80€ a cuatro personas, también debéis saber aceptar que os digan que os habéis subido a la parra. Como cliente, puedo echar de menos aquel menú de 18€ que era simplemente perfecto. Pero eso no te da motivo para salir en modo energúmeno a faltar el respeto, a llamarnos cutres, a decirnos que eso nos pasaba por no habernos querido gastarnos 7€ más en el menú. ¿Qué pasa, que por elegir de carta tenemos que comer menos cantidad? ¿Para qué tienes carta entonces?

Si tenemos 20 euros gastables y decidimos gastarlos en tu restaurante, lo mínimo que debes hacer es tratarnos con respeto. Porque esos 20 euros los podíamos haber gastado en otro lugar. Incluso más. Pero escogimos el Restaurante Karak, tu restaurante.

Si soy bueno para incluir al Restaurante Karak en el listado de diez lugares donde tener una cita romántica en Valencia de forma totalmente gratuita, soy bueno para criticar vuestra nueva política. Si además lo hago de forma educada (quizá decir “os habéis subido a la parra” sea el nuevo insulto en Valencia), merezco que tu respuesta sea también de forma educada. “Es que ya me daba cuenta desde la cocina que iba a tener problemas contigo”. Es la primera vez que he vivido una situación de este estilo en un restaurante. Quizá deberías hacer un poco de autocrítica.

No acostumbramos a hablar de los sitios donde quedamos a disgusto, a no ser que recibamos un mal trato. Y éste, Raquel, es el motivo de que hoy hablemos mal de Restaurante Karak. Porque, además, no es la primera vez que sucede. Se ve que cuando te alaban y dicen que tu restaurante es maravilloso eres un cielo de persona. Pero cuando te dicen algo que no quieres oír, te enciendes y pierdes las formas. Casualmente no soy la primera persona a la que le ha sucedido, así que no es algo pasajero.

¿Tienes que pagar nóminas y local? Perfecto. Yo tengo que trabajar casi diez horas al día para gastarme medio sueldo diario en tu restaurante. No me vale ese motivo para que nos trates como nos trataste, no es digno de un restaurante con tanto nombre como el tuyo.

Por nuestra parte, seguimos recomendando el Restaurante Karak. Es un restaurante en el que vas a disfrutar de lo que comes, pero no esperes grandes cantidades, porque las raciones son justas. ¿Quizá eso lo convierte en un restaurante no apto para todos los públicos? Quizá. Pero de ahí a faltar el respeto a quien discrepa, hay un mundo.

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