El dedo en la llaga: Ligar no es difícil, si sabes como

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¿Alguna vez te han dicho que para ligar sólo tienes que ser tú mismo? Si realmente fuera así no pasaría nada por salir en chándal a la disco o que se te escapase un pedete cuando hablas con una chica que te la ponga de cemento.

¿Has oído que para ligar se diga que se debe ser rico o famoso? Si esto fuera cierto, ¿por qué tu vecino del quinto está casado y tiene hijos? Seguro que de joven su mujer estaba cañón.

Otra “verdad universal” es que si una te dice que “no” es que “sí”. Claaaaro, y si saca un spray antivioladores y llama a la policía es que quiere casarse contigo.

Y como éstas, muchas más. Dado que lo más fácil es criticar y lo difícil es aportar soluciones, ahí vamos. Todo se resume en dos puntos:

1. No tener miedo. Entablar conversación con alguien del otro sexo es lo más natural del mundo. Nadie va a soltarte un león (ni un Ibiza) por decir “hola”, ni te van a torturar ni te van a pasar una maratón de chistes de Arévalo, con lo que no va a peligrar tu vida.

Esto quiere decir que nada de paranoias ni de pajas mentales (de otro tipo ya no me meto). Pon la mente en blanco, lo cual es difícil si no estás viendo el fútbol. Si te mola la chica, a por ella. Si tienes miedo, le entras a otra que no te inspire temor. Y si te dan pánico todas ellas, te pagas un psicólogo.

Una vez hables con ella estate sin nervios, que no te suden las manos ni te pongas más rojo que un tomate. Tienes que sentirte cómodo y nada forzado. De este modo, cuando quieras pasar a mayores no vas a ser tan torpe como una reforma educativa. ¿Cómo se consigue esto? Apuntándote a cursos/actividades con muchas mujeres y pocos hombres, perderás el miedo a estar rodeado de féminas y mejor aún si haces amigas.

2. No tener necesidad. Ejemplos claros de babosa humana son girar la cabeza con ángulos imposibles al ver una chica maja. No eres la niña del exorcista; que lo único de 360 sea tu Xbox, no la capacidad rotativa de tu cabeza.

Tampoco le mires descaradamente, aunque tenga una delantera como dos globos aerostáticos y un trasero que invite a entrar en él. Y ya no digamos nada de los piropos de obrero, no sirven para meter la viga con argamasa.

¿Más maneras de necesidad? Trabajar sobre ella, no quieras investigar sus gustos o sus metas en la vida si no sabes qué es lo que tú mismo quieres. Trabaja sobre ti mismo, mejórate.

Cuanto más regalas tu atención a alguien que no ha hecho nada para merecerlo, más valor pierdes. Más ejemplos de necesidad ocurren cuando sales de fiesta y vuelves como de un entierro. ¿Le entras a una porque necesitas una mujer en tu vida o porque ella te parece guapa y tienes curiosidad por saber de ella? Si es lo primero se lo olerá a la legua y serás igual a muchos más. Si es lo segundo tendrás un mini punto positivo para el examen. ¿Y si ella te da largas, y si te insulta? Plantéate entonces la pregunta “¿es necesaria esta desconocida en mi vida?” Si la respuesta es no, alégrate y deja que otros se arrastren.

En resumen, si no tienes miedo cogerás lo que quieres y te desmarcarás del resto. Si tampoco estás necesitado y puedes decirle “no” entonces ganarás atractivo. Ten en cuenta que las personas deseamos lo que no podemos tener. ¿Podrás hacerte a cualquiera? Seguramente no, pero aumentarás mucho tu éxito.

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