Decepción en Balaídos. Celta 1 – 1 Valencia

Volvemos a las andadas.

Muy mal partido el disputado anoche en Balaídos por parte de los hombres de Nuno, que parece que cuando tienen la posibilidad de distanciarse de sus más inmediatos perseguidores o subir escalones y acercarse a los puestos más altos de la tabla, se empeñan en dar emoción a la liga. Al parecer van a dar la razón a Jorge Valdano con su “el Valencia va a ser un animador de la liga”, solo que con 13 años de retraso. Empate entre Málaga y Villareal, a los que podíamos haber metido dos puntos más de distancia, y esta tarde duelo entre culés y colchoneros.

Empezar una frase o un párrafo con “el juego desplegado por el Valencia fue…” es un tanto utópico, ya que el Valencia no desplegó ningún tipo de juego a lo largo de los 90 minutos, ni siquiera contraataques efectivos finalizando jugadas, que venía siendo una da las armas mejor utilizada por los valencianistas. Juego ramplón, un centro del campo desaparecido que echó en falta la presencia siempre efectiva de Javi Fuego, y una línea de ataque sin la chispa de días anteriores, con un Álvaro Negredo que no se pareció en nada al delantero que hemos visto desde que llegó a Valencia, y un Paco Alcacer que si no recibe balones es un jugador desaprovechado.

Comenzó bien el Valencia, trazando alguna buena contra y con una ocasión muy clara a cabezazo de Alcacer que detuvo Sergio Álvarez y que pudo haber supuesto el 0-1 para el equipo de Nuno. A partir de ese momento el Celta de Vigo comenzó a tratar mejor el balón, a ganar posesión y a hacerse dueño del tempo del partido. Tanto es así que en el minuto 26 el Celta tuvo la mejor ocasión del partido al señalar el árbitro un penalti claro realizado por Nicolás Otamendi a Charles. Pero, ahí estaba Diego Alves, siempre Alves. Distracción marca de la casa a Orellana y paradón del meta brasileño. Otro más.

Siguió dominando el Celta y llegando a la meta del Valencia, aunque con no mucho peligro, sin ocasiones claras. Pero el Valencia es un equipo con mucha pólvora arriba, y en el minuto 43, jugada individual de Rodrigo Moreno, chut desde fuera del área, cantada del portero vigués y primer gol del partido para el Valencia (que de paso me dejaba unos euros en mi cuenta de Bwin, jeje). 0-1 inmerecido, pero 0-1 al fin y al cabo. Y descanso.

Y tras la reanudación llegó el cambio que revolucionó el partido. Entró al terreno de juego Nolito (ese jugador por el que pagué 14 millones de euros en el Comunio y que no había hecho nada desde entonces) y se convirtió en la auténtica pesadilla de la defensa valencianista. Jugando por banda izquierda volvió loco a Antonio Barragán, creando peligro constante y dando fluidez al juego de ataque del Celta. El Valencia cada vez se echaba más para atrás, renunciando completamente al balón y con una necesidad de cambios que no vio Nuno desde el banquillo. Hacía falta Javi Fuego pero el jugador que entró al terreno de juego fue Rodrigo de Paul, quien lo intentó constantemente pero sin suerte. Negredo fue el jugador sustituido. Más tarde entrarían el astuariano y Joao Cancelo, en un ataque de locura de Nuno en busca de ganar el partido… quedando 30 segundos para su finalización.

En una de esas jugadas del Celta, esta vez a balón parado, llegó el empate. Balón al segundo palo y gol de Orellana, quien se redimía del penalti fallado en la primera parte. Éste gol le dio alas a los vigueses, que empujaron todavía más cara al final del partido. Y en los minutos finales la volvieron a tener los celestes, que parecen reñidos con la fortuna. En el 87, centrochut desviado de Orellana al que no llega Charles. Hubiese sido la recompensa al trabajo bien hecho por los hombres de Berizzo, pero les falló la suerte. Al final, tablas, empate a 1.

Analizando el choque desde el punto de vista valencianista, el cambio de sistema forzado por las bajas perjudicó al equipo de Nuno. Del 1-3-5-2 que venía utilizando en las últimas jornadas, tocó cambiar a un 1-4-3-3 un tanto forzado. Empezando por la defensa, si algo ha demostrado Lucas Orban desde que está en Mestalla es que es una roca en defensa, un muro, es inexpugnable, pero es muy limitado en ataque. Si a eso le sumamos la debilidad defensiva de Antonio Barragán, que se vio superado una vez por otra por Nolito, nos encontramos ante una defensa muy descompensada. En este sistema toca jugar con laterales largos, de ahí el éxito de Gayá en esta primera mitad de temporada, es un jugador de largo recorrido, buen manejo de balón y explosividad en los metros finales.

El centro del campo echó de menos a Javi Fuego, y echó de más a Dani Parejo. El caso del jugador madrileño es un auténtico expediente X esta temporada. Antes de la llegada de Enzo Perez, el de Coslada era un jugador imprescindible para el Valencia, a pesar de no ofrecer el nivel al que nos ha tenido acostumbrados en temporadas anteriores. Además cuenta con un buen número de goles en el casillero, siendo de los máximos goleadores blanquinegros. Pero no está fino, y el Valencia lo nota en ataque. Quizá es momento de probar con un trivote Fuego-Gomes-Enzo. Me niego a creer que el Valencia ha pagado 25 millones de euros por un pivote defensivo que no es pivote defensivo. Habrá que ver la evolución de Nuno en ese aspecto. Además, André Gomes no tuvo la magia que ha tenido en partidos anteriores. Muy escorado a la izquierda no encontró fluidez en su juego ni consiguió ser el jugador diferencial al que nos tiene acostumbrados.

La línea de ataque fue claramente la más floja del Valencia. Siendo cierto que no llegaron balones en condiciones como en ocasiones anteriores, ni Paco Alcacer ni Álvaro Negredo tuvieron su mejor día. El de Torrent jugó algo escorado a la izquierda, lo que es inútil ya que es un jugador que carece de regate y desborde, tratándose de un rematador, un ratón de área. Al de Vallecas le noté algo falto de forma, habrá que ver si sigue con molestias después del partido del domingo pasado contra el Real Madrid . Sí que vimos una versión mejorada de Rodrigo Moreno, pero sigue sin ser ese jugador de 30 millones que se vio en Portugal. El punto positivo es que se reencontró con el gol y esto puede hacer que gane confianza. Estoy convencido de que si encuentra su mejor versión, va a ser muy útil cara a los objetivos del club para final de temporada.

Reflexión: si este Valencia tuviese más ambición en los partidos lejos de Mestalla, estaría peleando por el liderato. Ahí están los datos de los partidos disputados fuera de casa.

Héroe del partido: Diego Alves. Es un seguro de vida, el mejor portero desde Cañizares. Y había quien quería tenerlo lo más lejos mejor.

Decepción del partido: Nuno por no saber leer los cambios y Dani Parejo por entorpecer las transiciones del equipo en ataque.

3 puntos: Diego Alves. Detuvo un penalti que podría dado alas al Celta en caso de haberlo anotado.
2 puntos: Lucas Orban, que tuvo un duro trabajo contra un jugador extraordinario como es Orellana.
1 punto: Rodrigo Moreno. Gol que abre el marcador y que seguro tiene un efecto positivo en su juego.

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