De Cupido nadie se enamora – Capítulo 9

No me vuelvo a enamorar, totalmente para qué

si la primera vez que entregué mi corazón

me equivoqué.

No me vuelvo a enamorar, porque esta decepción

me ha dejado un mal sabor,

me ha quitado el valor

de volverme a enamorar.

Ya jamás tropezaré,

en nadie me fijaré,

no me vuelvo a enamorar.

(No me vuelvo a enamorar -Rocío Dúrcal-).

 mejores amigos

“Todos alguna vez sentimos que el amor se ha terminado para nosotros porque nos han hecho mucho daño y ese miedo a volver a sufrir, nos crea una coraza que aleja también las cosas buenas. No tengáis miedo, no le cerréis las puertas al amor porque no siempre sale mal”.

 ¡Y una mierda! Mi experiencia precisamente, me indica todo lo contrario. Hace cuatro años que dejé de creer en el amor y por consiguiente asumí que el hombre de mi vida, simplemente NO EXISTE. He tenido muchas historias de fin de semana (bueno, quizás haya exagerado un poco…), pero porque la carne es débil y no pienso en llevar vida de monja. Lo que está claro es que me niego rotundamente a empezar ninguna relación que me lleve de nuevo a otro plato roto o lo que viene a ser lo mismo: mi corazón roto.  Y la verdad es que no lo echo de menos; me refiero a tener pareja ya que Dani cumple mis necesidades básicas a ese respecto. Sin sexo, por supuesto. Sólo somos amigos (el beso de la boda no cuenta y las mariposas en el estómago tampoco). Si me apetece ir al cine, voy con Dani; si quiero una cena divertida, quedo con Dani; si quiero irme de viaje pues también lo hago con Dani. En definitiva, es como tener un novio guay pero sin discusiones, sin tener que estar siempre pendiente de impresionarle, de si le gusto, de si me sigue queriendo igual, etc… y sin necesidad de echar un polvo cuando a ti no te apetece por miedo a decepcionarlo. El único inconveniente que le veo a todo esto es que lo de ligar cada vez se me da peor… Vamos, que últimamente el único que me “explora” es el ginecólogo. Pero voy a desechar esos pensamientos de mi mente porque no quiero deprimirme, hoy estoy de buen humor. ¿A que no sabéis quién me ha enviado un whatsapp? Pablito Martínez, el primo de Martina. Bueno, ha sido ella quien le ha facilitado mi número de teléfono. Por lo visto se lo pasó tan bien conmigo en la boda, que quiere que quedemos a tomar café.

-¿Le vas a contestar? -Pregunta Dani (porque me ha pillado por enésima vez mirando el móvil).

-¡No!

-¿Por qué? Y no me vuelvas a contar la historia de su cumpleaños.

-Es que me sentí humillada…

-Era un crío… Por Dios, Lolita, ya va siendo hora de que le perdones. Es sólo un café. Además a esa edad todos los críos pensamos que  sois unas pesadas. Bueno, de mayores seguimos pensando igual pero fingimos porque es la única manera de conseguir que acabéis en nuestras camas.

Le lanzo un boli con muy mala puntería pues rebota en el marco de la puerta.

-Me acabas de convencer…

Martina también me manda un mensaje un tanto “extraño”.

“Cómo vas Lolita? Tienes novedades que contarme? (emoticono guiño sacando la lengua)”.

Lo sabe todo la muy bruja. Seguro que ha sido ella la que le ha insistido a Pablito para que me escribiera. Quiere saber si voy a quedar con él. Pues… será la última en enterarse, eso le pasa por andar haciendo de Celestina a mis espaldas.

Salgo del programa muy tarde (bueno, a la misma hora de siempre) pero no creo oportuno contestar a estas horas así que me espero al día siguiente. Pablito se alegra mucho de que acepte su invitación y quedamos esa misma tarde antes de que yo entre a trabajar. (Cualquiera diría que se muere de ganas por verme). De hecho se ofrece a acercarme a la emisora en su coche. Tiene un coche de pijos como el que tenía Carlos. Eso en un primer momento me repele, no quiero nada que me recuerde a ese tipo. Pero las comparaciones son odiosas y Pablo (no creo que sea conveniente que lo siga llamando Pablito a sus treinta años), por desgracia, es también un pijo. Es concejal (mierda doble porque somos de ideologías políticas muy distintas). Sólo es un café y rápido; piensa en eso Lolita. Los pros de Pablo, que también los tiene: es que es guapo a rabiar, se sonríe con facilidad, no fuma y le gusta mi programa de radio (o al menos eso dice). ¡Ah! Y conoce a mi familia y a pesar de ello, son de su agrado. Bueno, Fran lo estuvo amenazando durante todo un curso escolar por ridiculizarme en su fiesta de cumpleaños. Pero claro, ahora son familia política así que todo ha quedado en una anécdota divertida.

Después de todo la cita no ha ido tan mal. Llego a la radio y Dani ya me está esperando para formular su interrogatorio.

-¿Vais a volver a quedar?

-Si me lo pide… puede que sí. Además, ¿por qué tienes tanto interés en que conozca a alguien?

-Porque te quiero y me gustaría verte feliz.

-Ya soy feliz. Y preocúpate tú por buscarte novia que te recuerdo…

-¡No mientes al diablo!

La última novia que tuvo Dani era una impresora marca HP. (Sabéis leer entre líneas, ¿no?). Creo que es la única vez que lo he visto llorar. ¿Y sabéis por qué? Porque la “impresora” lo dejó por irse con su padre, (con el padre de Dani me refiero). ¿Ahora entendéis lo que digo? Esa tía es una “impresora multifunciones de alta calidad”.

Bueno y creo que ya va siendo hora de que me ponga a trabajar. Dejaré a Martina sufriendo un poquito más y contestaré a sus veinte mensajes cuando termine el programa.

[Continuará…]

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